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lunes, 24 de febrero de 2014

Cultura Clasica .- Grecia {Resumen}

Trabajo de Cultura Clasica
        Resumen sobre Grecia








Cultura Clasica

Grecia

2º GES





Paya Frank

Enero 6, 2014



  

Introducción





         El amanecer de la civilización occidental tuvo lugar con los griegos.Los habitantes de las costas,islas y penínsulas del mar Egeo aparecen desde el comienzo de su historia atrídos por el conocimiento de la Naturaleza,de la que siempre pretendieron extraer sus secretos.

         El hombre griego trató de encontrar un orden,un sentido en el mundo que se abría ante sus ojos. Anaxágoras, un antiguo pensador, decía: “Todas las cosas fueron creadas a un tiempo,y la mente divina puso un orden en ellas”.De aquí que los griegos se dedicaran a su estudio: las lluvias,los vientos, la germinación de las plantas, la sucesión del día y de la noche.la composición de la materia,el orden del mundo… Todo fue objeto de interrogantes y obtener respuestas por parte de los pensadores griegos.Ellos buscaban poner la Naturaleza a las necesitades humanas:es decir, que el hombre debia imponerse sobre las cosas.

         Las reflexiones sobre la Naturaleza y la libertad del hombre formaron el eje en torno al cual giró la civilización y la cultura del mundo griego. Y es este contexto donde hay que buscar el origen de nuestra civilización occidental. El hombre como ser racional aparece en la mentalidad de los griegos.







El escenario natural de la Grecia Clasica

         Las costas griegas se recortan a lo largo del litoral,forman numerosas bahías y golfos. El paisaje, es calizo y pedregoso, siendo agreste y pobre, estando formado por montañas rocosas,pequeños valles y cortos ríos que estan secos durante el verano. Estas tierras con escasos recursos naturales fueron la cuna de la civilización helénica, una de las más importantes culturas de la Antigüedad.

                La antigua Grecia estaba situada en el extremo sur de la península Balcanica,con muchas islas repartidas en los mares Egeo y Jónico y en las costas del Asia Menor, actualmente la moderna Turquía.
                Las regiones de griegas eran:
                               Laconia
                               Beocia
                               Argólida
                               Atica
                               y Peloponeso.
                Las ciudades más importantes fueron
                               Esparta
                               Tebas
                               Argos
                               y Atenas.

                El territorio griego, es escarpado,seco y con escasas llanuras aptas para la agricultura, dando origen a divisiones entre ellas,como consecuencias de las dificiles comunicaciones motivadas por lo accidentado del relieve del suelo, eran comunidades independientes, formando las ciudades-Estado.

                El clima y las características del territorio griego influyeron en la vida de los griegos. Sus casas,su forma de vestir,su alimentación, determinaron a sus habtantes.
Los inviernos eran suaves en las costas, y frios en el interior, los veranos eran demasiado calurosos, los rios se secaban y la falta de lluvia hacia imposible la agricultura.Pero supieron explotar los cultivos que se adaptaban a su clima y suelo,como la vid y el olivo. Y en las zonas montañosas el principal recurso era la ganaderia.

La vivienda de los griegos, en función del clima, se caracterizó por sus patios interiores, con tejados sujetados por columnas. Alrededor del patio estaban las habitaciones.

La forma de vestir de los griegos, era en función del clima, eran vestidos ligeros, como las tunicas tejidas en lana o lino.Estas ropas sueltas y comodas permitías soportar el largo y caluroso verano griego.

Las regiones costeras, con numerosos entrantes en el mar, fueron importantes para la navegación, creación de colonias en el mar mediterraneo, y el comercio.



Las primeras comunidades del Egeo

Las primeras referencias que tenemos de las culturas del mar Egeo, se refiere a la civilización cretense, desarrollada cerca del II milenio. A.C, y de la que apenas se conoce otra cosa que el palacio de Cnossos, que fue investigado por el arqueólogo inglés Arthur Evans. El rey de Creta, vivía en un palacio llamado laberinto,desde donde gobernaba sobre todos los mares helénicos.

El Palacio de Cnossos

                Las ruinas de este palacio dan evidencia de una gran suntuosidad y belleza, así como decidido gusto por el bienestar en lo referente a higiene y limpieza. La sala principal, estaba situada en el centro del recinto, donde estaba el trono y muros decorados con pinturas que representaban animales fabulosos. A su alrededor se exdendían varias salas que, a través de largos corredores, conducian a las habitaciones, por eso ese palacio se llamo el laberinto.

Los antiguos colonizadores griegos

Sobre Grecia entraron una serie de pueblos que fueron colonizando la península Helenica.
Los primeros fueron los jonios y los aqueos, con lengua parecida al griego.
Estos pueblos se establecieron: Los jonicos en el Egeo central, regiones de Eubea y Atica, y los aqueos se establecieron en, Creta,Rodas,Chipre y en las Costas de Asia Menor.
Pocos siglos después, entraron en Grecia los Dorios, estableciendose en las islas del Sur del mar Egeo y en las regiones de Argólida y la Laconia.
Los hechos de la historia antigua de Grecia,
sus contumbres, religiosidad y politicas, quedaron recogidos en dos grandes poemas, La Ilíada y la Odisea, se considera que estos poemas fueron compuestos por un gran poeta, Homero.

La organización política y Social : la polis

En el siglo VII A.C. aparecen las polis griegas, o ciudad-estado. La polis es una institución politíca,económica y religiosa independiente.
De entre todas las polis griegas: Argos, Corinto,Esparta…. la más importante fue Atenas,que pasó a ser el símbolo de la cultura griega a través de los tiempos.

La religiosidad de los griegos

Este sentimiento religioso griego se expresaba a través de los mitos, que trataban de explicar el poder de las fuerzas de la Naturaleza.
Los dioses griegos estaban emparentados, dividiéndose el poder sobre los elementos de la naturaleza.

Estos dioses griegos fueron:
Zeus,Poseidon, Hades
Efaistos, Apolo, Artemisa, Hermes
Ares, Atenea y Afrodita.

La democracia ateniense

Esta democracia tuvo que superar muchas dificultades.
  1. Había que poner las leyes por escrito
  2. Se vio amenazada por los Tiranos y el Imperio persa
  3. Los persas intentan invadir Grecia, las llamadas Guerras Médicas.
  4. Finalizadas las Guerras Médicas,Atenas pasa a encabezar una conferación de ciudades, iniciandose una etapa de esplendor bajo el gobierno de Pericles.



La Edad de Oro de Pericles

        Pericles, era de una antigua familia aristocrática, y contó siempre entre sus amistades con escritores,sabios y pensadores, de cuyos consejos supo hacer buen uso. Era además un gran orador, y tenia gran fama e influencia en la Asamblea, para cuya presidencia fue reelegido durante catorce años.
En su gobierno,Pericles introdujo importantes reformas en la vida pública de Atenas.

La cultura en el Mundo Griego

        Cada una de las diferentes ciudades-estado griegas tenian un diferente método de educación.
  1. El ateniense basaba la perfección humana en la belleza física externa, y armonia interior.
  2. Los niños permanecían con sus familias hasta los siete años.Después debian acudir a la escuela acompañado por el pedagogo, generalmente un esclavo, se limitaba a llevar al niño diariamente de la casa a la escuela, donde aprendian a leer y escribir. Un aspecto importante era la musica en la educación.
  3. En Esparta, tenian un método educativo muy diferente.Los espartanos aprendían a desprenderse de todo lujo y a educarse solo para el Estado, esta educación era muy dura. los jovenes, desde temprana edad,recibian enseñanza militar, con el fin de estimular su valor combatibo
  4. El objetivo principal era formar, a la vez, soldados y excelentes ciudadanos dispuestos a darlo todo por la comunidad.


La búsqueda de la belleza a través de la Arquitectura.
Los griegos destacaron en la construcción de templos y edificios públicos.
Los templos griegos eran un rectángulo de mármol que era sostenido por numerosas columnas. determinando el estilo.


  1. Dorico: Es el más antiguo, la columna está acanalada en estrias y sin base.El capitel es un simple bloque macizo.
  2. Jonico: es originario de las colonias jonicas del Asia Menor. Las columnas eran de gran belleza, aparecen labradas con estrias, y el capitel está decorado con volutas.
  3. Corintio: Es el más moderno, coserva el acanalamiento de las columnas, el capitel aparece decorado con dos hileras de hojas de acanto.



La representación del cuerpo humano, era el ideal de la belleza.

En la escultura griega destaca su naturalismo, constituyendo sus estatuas un estudio del cuerpo humano en reposo y en movimiento
  1. La estatua de Palas Atenea.
  2. El discóbolo de Mirón

Alejandro Magno y la expanción del helenismo.

Las conquistas de Alejandro borraron las fronteras entre Oriente y Occidente, abriendo Asia a la penetración de la cultura griega.
Desapareció el localismo de las polis, y la cultura helenistica se hizo cosmopolita, difundiendose el idioma griego y el movimiento de los diversos pueblos.
Las ciudades pararon a convertirse en centros económicos y culturales, destacando Alejandria,Pérgamo y Siracusa. Alejandria era un centro cultural del helenismo. Su biblioteca tenia más de 100.000 rollos de papiro.

Referencias


Videos Historia de Grecia











LA INSTAURACIÓN DE LA II REPÚBLICA Y LA CONSTITUCIÓN DE 1931

Paya Frank


INTRODUCCIÓN
La Segunda República, 1931-36, es un intento de solucionar los viejos problemas de España -, modernizándola pretendiendo instalar en España un sistema democrático puro. Inspirada también en el regeneracionismo se va a caracterizar, al igual que la primera república, por la inestabilidad, la radicalización, las divisiones internas y el desfavorable contexto internacional.
La segunda república hay que contextualizarla dentro de la crisis de la Restauración, que comienza en 1898 y prosigue con las crisis de 1909, 1917, 1921 y la dictadura de Primo de Rivera. La dictadura de Primo había dejado sin Constitución y sin sistema democrático a España; la segunda república iba a intentar consolidar la democracia en España.
Además del contexto histórico tenemos que tener en cuenta el contexto internacional, que es desfavorable para la república; en primer lugar; la crisis económica del 29 le afecta plenamente; al igual que la crisis de los sistemas democráticos en Europa, la violencia y el fascismo.
I.- LA INSTAURACIÓN DE LA SEGUNDA REPÚBLICA
Ante la pérdida de todos sus apoyos Primo dimitió en Enero de 1930 y Alfonso XIII nombró al general Berenguer Doc 6.- para que hiciera la transición a la monarquía constitucional; el cambio fue tan lento que la oposición denominó a esta etapa "la Dictablanda". Ante el descontento general Berenguer dimite y el rey nombra al almirante Aznar, con el compromiso de convocar elecciones empezando por las municipales. Tras la caída de la dictadura, la pérdida de apoyos y la soledad de la monarquía era manifiesta.
En este contexto los republicanos, los catalanistas de izquierdas y el PSOE firmaron el pacto de San Sebastián por el que se comprometían a derribar a la monarquía y forma un gobierno provisional en la futura segunda república. Las elecciones municipales del 12 de Abril de 1931 se convirtieron en un plebiscito nacional contra la monarquía. El triunfo de los republicanos en las grandes ciudades -sólo- hizo estallar el júbilo popular - y la renuncia de Alfonso XIII . "España se acostaba monárquica y se levantaba republicana" Empezaba su andadura la SEGUNDA REPÚBLICA, .en medio de un ambiente de júbilo, consenso y alegría, al igual que en la Gloriosa.
II.- EL GOBIERNO PROVISIONAL
A.- COMPOSICIÓN
B.- PRIMERAS REFORMAS Y CONFLICTOS
C.- ELECCIONES A CORTES CONSTITUYENTES
El primer paso fue la formación de un gobierno provisional que reflejaba  los acuerdos del Pacto de San Sebastián. Así había representantes de la derecha republicana (Alcalá Zamora y Miguel Maura)  dos de centro derecha (los radicales), dos radicales socialista y uno de izquierda republica (Azaña). Además de los republicanos había representación del PSOE (tres) y de los nacionalismos catalán, vasco  y gallego. Era un gobierno de concentración. Sus dos tareas iniciales fueron: una serie de disposiciones de carácter reformista y la convocatoria de elecciones constituyentes.
Se inició una legislación destinada a mejorar la situación laboral del campesinado y se empezó a planificar la reforma educativa -suprimieron la obligatoriedad de la enseñanza religiosa y crearon multitud de colegios-. También se llevaron a cabo medidas para reformar el ejército, con el objetivo de asegurar su lealtad a la República y racionalizar su estructura organizativa para hacerla más eficaz. Para mantener el orden público, junto a la Guardia Civil, se crea una policía ágil y moderna: los Guardias de Asalto.
Las actuaciones reformistas contaron desde el principio con la oposición de un sector del ejército y de la oligarquía económica, puesto que veían peligrar sus intereses. Pero, sobre todo, chocaron con la Iglesia, que tradicionalmente había cumplido una función legitimadora del poder y el orden social, y se resistía a aceptar la concepción laica que los republicanos tenían del Estado Doc. 3.-. Esta actitud realimentó el anticlericalismo de una parte del pueblo y se produjeron numerosas quemas de conventos e iglesias. Por la izquierda, se produjeron levantamientos campesinos y revueltas obreras demandando más profundidad y rapidez, siempre alentados por la CNT. 
Las líneas básicas de este gobierno provisional, se profundizarán y aumentarán en el bienio progresista.
Las nuevas elecciones se celebraron el 28 de junio, con bastante limpieza y con una amplia participación electoral.  La derecha, desunida, quedó en minoría, frente a una poderosa izquierda formada por el PSOE y los partidos republicanos de izquierda. El Centro estaba formado por  el partido radical y otros partidos de centro. Las elecciones arrojaron la histórica victoria por minoría del PSOE y la existencia de una segunda minoría de importancia, la del Partido Radical de centro-derecha. Otras características de estos resultados fue el predominio de los partidos republicanos, el desplazamiento, en esta ocasión, del electorado hacia la  izquierda y la fragmentación del panorama político español.

III.- LA CONSTITUCIÓN DE 1931.
EL PROCESO CONSTITUYENTE
CARACTERÍSTICAS
A.- Carácter socializante.- Al definir al estado como una república de trabajadores, moderada la expresión por la frase "de todas las clases", por presiones de la derecha. Además, aunque contemplaba la propiedad privada, también aparecía la expropiación para fines de interés público y general. B.- Exaltación republicana.- Además de la definición como república, tenemos que señalar el laicismo -, la concepción unicameral y la extensión del sufragio universal a las mujeres. - C.- Significación liberal.- Al recoger la mayoría de los principios del constitucionalismo liberal español, así mismo tienen una marcada orientación pacifista al "renunciar a la guerra como instrumento de política internacional" y proclaman "el acatamiento de las normas universales del Derecho internacional" frente a la extensión de las dictaduras europeas que proclamaban el uso de la fuerza como instrumento de política internacional.  D.- ESTADO AUTONÓMICO.- La dicotomía entre estado federal y centralista se resolvió con la posibilidad de establecer autonomías y estatutos. Dicho concepto fue moderado con el del "estado integral"  E.- Carácter progresista.- Con la introducción de elementos como el matrimonio civil o el divorcio, no sin una gran polémica o la fuerza del poder legislativo frente a los otros poderes. También además de los derechos individuales recogió, y eso era una novedad, derechos colectivos como el trabajo, la educación, la salud o la vivienda.  F.- Carácter novedoso.- La Constitución del 31 crea una serie de órganos de gran trascendencia e importancia posterior, como el Tribunal de Garantías Constitucionales (similar al actual Tribunal Constitucional) o la Diputación Permanente. En definitiva, se trata de una Constitución de izquierdas, realizada por la coalición republicano (izquierda)-socialista. El sector de la derecha se ausento de los debates tras aprobarse los asuntos relativos a la iglesia católica.
Se creó una comisión, dirigida por el socialista Jiménez de Azua, que rápidamente presento un proyecto a las cortes. Dos temas fueron los más polémicos; la cuestión autonómica y la cuestión religiosa (que supuso la dimisión del presidente y la ausencia en la votación de 89 diputados; el ala derecha)
Estamos ante la Constitución más progresista y avanzada de la historia del constitucionalismo español, incluida la actual de la cual ha tomada bastantes elementos. Su principal preocupación fueron la ampliación de los derechos individuales y colectivos, así como asegurar el cumplimiento de la declaración de derechos. Realiza una estricta división de poderes, potenciando el legislativo, separando totalmente el judicial y creando un cuarto; la presidencia de la república que sería elegida por el Parlamento. Entre sus principales aportaciones a la historia del constitucionalismo español destacan la contemplación del "hecho diferencial" de algunas regiones españolas (por primera vez y que luego sería imitado por la constitución del 78), la concesión del derecho al voto a las mujeres y conjugación de la propiedad privada con la expropiación por interés general y público. En cuanto a sus aspectos negativos hay que reseñar que aunque intentó ser una Constitución de todos los españoles sólo lo fue de una parte; el sector sociológico de izquierdas, marginando a un sector muy importante de la sociedad española. La existencia de grandes discrepancias en asuntos como el religioso hizo que empezará a quebrarse el consenso y el júbilo inicial en torno a la república. Desde muy temprano empezaron los intentos de derribar a esta Constitución (Sanjurjo, Gil Robles...) que nos conducirían, en parte, a la guerra civil del 36 y al fracaso de la segunda república y todo lo que ella significaba.

EL ESTADO INTEGRAL
COMPARACIÓN  ENTRE LA CONSTITUCIÓN DE 1931 Y 1978
El estado integral es un punto intermedio entre el estado centralista y el estado federal, permitiendo la formación de Comunidades Autónomas. Se busca de este modo contentar a los nacionalistas periféricos y no molestar en excesivo las fuerzas tradicionales y conservadoras. Así, no aparece en la Constitución el concepto nacionalidades y si el de regiones. Por otra parte, se proclama al castellano idioma oficial del estado, si bien también se contempla la variedad lingüística de las provincias y regiones. La constitución del 78 ha copiado en muchos aspectos la organización territorial de la constitución del 31. Pero ni una ni otra consiguieron solventar el viejo problema de la estructura de España. Así en la segunda república, los catalanes pronto obtendrían la autonomía y su estatuto, pero los vascos no lo obtuvieron hasta el 36, ya que el carácter laico del gobierno hizo al católico PNV retirarse de las negociaciones en un primer momento. En 1934, se vuelve a declarar el estado catalán y Franco enarboló la posible desmembración de España como una de las causas del golpe de estado.

La actual es deudora en muchos aspectos de la constitución del 31. Así podemos reseñar el estado de las autonomías, el tribunal constitucional, la diputación permanente, los derechos colectivos o la limitación por interés común de la propiedad privada. No obstante, las diferencias son importantes. Mientras que la Constitución del 78 esta consensuada por todos los partidos políticos -excepto PNV- es abierta y ambigüa, dejando muchos elementos para disposiciones posteriores, la del 31 es una constitución de izquierdas. En este sentido podemos destacar, como diferencias, de la Constitución del 78 la monarquía constitucional, la mención a la iglesia católica, la postergación a leyes posterior de asuntos como el divorcio, el bicameralismo o la menor fuerza del poder legislativo. La vigencia y la estabilidad otorgada al país por la constitución del 78 pueden indicar que el éxito de esta constitución ha estribado en la adaptación a las circunstancias políticas, económicas, sociales y culturales de ese momento.

Primera República Española (1873-1874)

Paya Frank

Sistema político proclamado en España el 11 de febrero de 1873, un día después de la abdicación de D. Amadeo de Saboya, en su nombre y en el de sus herederos, que se prolongó hasta el pronunciamiento encabezado por el conde de Balmaseda y el general Martínez Campos, el 29 de diciembre de 1874, que abrió camino al período conocido dentro de la Historia de España contemporánea como Restauración. La Primera República, no obstante, se contextualiza dentro del período conocido como el Sexenio revolucionario que comenzó en 1868.

Contexto histórico

La Época Isabelina, desde su mayoría de edad, pone fin a la Regencia de Espartero (1840-1843), e inaugura la Década moderada (1844-1854) regida por la Constitución de 1845. Inmediatamente después, desde 1854 hasta 1856, se asistió a lo que se ha llamado Bienio progresista que desembocó en los años de la Unión Liberal (1856-1868) bajo el gobierno del general O'Donnell, que se mantuvo en el poder desde el 30 de junio de 1858 hasta el 2 de marzo de 1863. Durante estos años, la persistencia y surgimiento de problemas económicos y sociales dificultó la labor gubernamental y, al tiempo, provocó un gran desgaste en el partido progresista que terminó por hacer imposible su continuidad en el poder.
Véase el apartado El reinado de Isabel II en el artículo de Historia de España (1808-1874).

El Sexenio liberal

El pronunciamiento militar, clásico en la historia decimonónica de España, del 17 de septiembre de 1868, fue protagonizado por el almirante Topete, en Cádiz, contra la monarquía isabelina, aunque estuvo dirigido desde el primer momento por el general Serrano, al frente del partido unionista, y el general Prim, a la cabeza de los progresistas que habían pactado con los demócratas. Los levantamientos militares se sucedieron en los días siguientes en Sevilla, Córdoba, Huelva, Málaga, Almería, Cartagena, Alicante, Valencia, Barcelona y Madrid, entre otras ciudades, convocando elecciones para la constitución de una Junta Revolucionaria de Gobierno. La situación, ya de por sí desconcertante, se trasformó en auténtico caos al existir dos poderes, por un lado, el del gobierno provisional de carácter moderado y, por otro, el de las Juntas revolucionarias, dualidad que finalizó el 21 de octubre, cuando el gobierno decretó la disolución de las Juntas.

La Primera República 1873-1874

El 11 de febrero de 1873 era proclamada la Primera República por el Congreso de los Diputados y el Senado reunidos en Asamblea General, por un total de doscientos cincuenta y ocho votos a favor frente a treinta y dos en contra, eligiéndose a Estanislao Figueras como presidente del Gobierno de coalición radical-republicana, con minoría federalista. No obstante, el pacto coyuntural enseguida comenzó a resquebrajarse. El problema de fondo era la propia legalidad de la proclamación de la República. Según la Constitución de 1869, el rey debió abdicar, previa autorización parlamentaria, a través de una ley especial que no fue aplicada, y las Cortes deberían haber sido disueltas nombrándose un gobierno provisional, mientras se reunían otras Cortes Constituyentes.
En un primer momento, y ante la agitación de los federalistas en algunas ciudades que proclamaron nuevamente las Juntas como centros de poder en lugar de los Ayuntamientos, ante el temor de que fuese imposible restablecer el orden, se había aceptado esta legalidad anormal, más aún teniendo en cuenta la rapidez con que se proclamó en Cataluña el Estado Catalán dentro de la República Federal que solamente dio marcha atrás por la acción conjunta de Figueras, Pi y Margall y el general Almirall, disolviéndose el ejército en la región. Pero los radicales, ante el fervor social federalista que recorría algunos rincones de España, temían que los republicanos se entregaran a dicho proyecto contrario a sus deseos, pues ellos defendían una República unitaria, apoyada en las clases medias urbanas, sin contenido revolucionario.
Por este motivo, el 23 de febrero, el presidente de la Asamblea Nacional, Cristino Martos, intentó derribar al gobierno con la colaboración de algunos generales, pero, con su fracaso, lo único que consiguió fue que Figueras formara un nuevo gobierno en el que, esta vez, sí eran mayoría los republicanos federales dispuestos a convocar elecciones a Cortes Constituyentes, celebradas entre los días 10 y 13 de mayo. De nuevo los radicales, que pretendían que estas elecciones fuesen a Cortes ordinarias, intentaron derribar al gobierno esta vez aliados con los monárquicos, con el capitán general Pavía a la cabeza, sin conseguirlo, por lo que desde esa fecha el gobierno quedó establecido solamente por republicanos.

 

La soledad de la República

Las elecciones celebradas demostraron la debilidad del sistema que se acababa de inaugurar. Tanto radicales, como monárquicos, carlistas y alfonsinos, e incluso la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT), pidieron la abstención. Apenas un 40% de un censo cifrado en cuatro millones y medio de personas ejerció su derecho a voto. Obviamente, el resultado arrojó una aplastante mayoría de republicanos federales que consiguieron trescientos cuarenta y tres diputados de los trecientos ochenta posibles.
El 1 de junio se reunían las Cortes Constituyentes con el fin de establecer la estructura y organización federal del Estado, pero la desunión entre los propios republicanos con la existencia de al menos tres tendencias distintas, complicó aún más la situación, provocando la dimisión de Figueras el día 10 de ese mismo mes. Una de las tendencias la configuraba el grupo encabezado por Emilio Castelar y Nicolás Salmerón, conocidos como los benévolos y situados, por así decirlo, a la derecha del panorama republicano; una segunda tendencia, situada en el otro extremo ideológico, la formaban los llamados intransigentes, extremistas absolutos dirigidos por J. M. Orense y reunidos en torno al general Roque Barcia; y, por último, la tercera tendencia, situada en el centro de ambos grupos, que giraba en torno a la figura de Pi y Margall, apoyado por los moderados de uno y otro signo.
La difícil tarea de formar gobierno recayó en Pi, que además del obstruccionismo parlamentario debía enfrentarse con los problemas planteados por los conflictos carlistas y colonial, junto a la revolución cantonalista, sin que pudiera establecer una alianza con las clases trabajadoras del campo y la ciudad, que hubiera proporcionado una apoyo social a la república por temor real a un golpe de Estado. Con la necesidad urgente de dotar al régimen de una Constitución, la Asamblea Constituyente se reunió en julio de 1873, días después de que los intransigentes, anunciasen su retirada de las Cortes, por lo que el proyecto apenas pudo ser elaborado y discutido en las Cortes. En medio del levantamiento cantonalista, el día 18 de julio cae el gobierno de Pi y Margall, sucediéndole como nuevo Presidente Nicolás Salmerón, que no tuvo más remedio que apoyarse en los generales monárquicos del ejército para sofocar la revolución.

La Constitución nonata de 1873

Durante junio y julio la comisión de las Cortes había examinado distintas iniciativas y proyectos de Constitución federal sin que se decantara por ninguna en particular. La urgencia de establecer un marco legal, dada las peculiares y difíciles circunstancias por las que atravesaba España, obligó a elegir un proyecto de E. Castelar, que había elaborado con la mayor brevedad posible. Constaba de ciento diecisiete artículos, precedidos, como es normal, por un preámbulo que recogía una declaración de principios y derechos de forma general. En este preámbulo lo más señalable, con respecto a la Constitución de 1869, fue la mención explícita a la soberanía popular, el tratamiento más amplio sobre la libertad religiosa y el derecho de asociación y, por supuesto, una clara ruptura del centralismo tradicional.
La Federación estaba integrada por diecisiete Estados y varios territorios, entre ellos Filipinas y algunos otros enclaves africanos, y cada uno de éstos podían elaborar, a su vez, su propia Constitución de acuerdo con los de la Constitución Federal. Ésta establecía, junto a los tres poderes clásicos: legislativo, ejecutivo y judicial, el cargo de Presidente de la República como árbitro entre ellos, estableciendo un sistema intermedio entre el parlamentarismo y el presidencialismo, puesto que el Presidente nombraría al jefe de gobierno, que no responde ante las cámaras, mientras que la función ejecutiva pertenecería, exclusivamente, al Gobierno sin que el Presidente pueda intervenir. El sistema establecido para nombrar al Presidente de la República era bastante complejo. Los electores designaban en cada Estado una junta formada por el número doble de individuos de los que componen el Congreso y el Senado; y estas juntas, reunidas en la capital de cada Estado, designaban Presidente y Vicepresidente de la República, mediante sufragio, que remitían al Presidente del Congreso para su computo en las Cortes. Si algún candidato obtenía mayoría absoluta, automáticamente ocupaba el cargo, sino, las Cortes decidían entre aquellos dos candidatos más votados.
Como ya se ha podido observar, la Constitución Federal establecía un sistema bicameral, compuesto por el Congreso, elegido directamente por los ciudadanos, y el Senado, formado por cuatro representantes de cada Estado, teniendo la primera Cámara indicada superioridad legislativa sobre la segunda. El Senado sólo gozaba de voto suspensivo por un año o por dos si coincidía con el presidente de la República en el rechazo de algún proyecto de Ley. En cuanto al poder judicial, lo más significativo fue el establecimiento del Tribunal Supremo, con competencia para resolver conflictos entre los Estados y el control del cumplimiento constitucional en la labor legislativa.

De la Revolución cantonal a la República conservadora

El 12 de julio de 1873 comenzó en España el Levantamiento cantonalista, concretamente, en la ciudad de Cartagena, extendiéndose con extraordinaria rapidez sobre el resto de provincias costeras del mediterráneo, Andalucía y Levante, alcanzando incluso a la ciudad de Barcelona y algunas otras del interior español, como Salamanca o Ávila. Como ya se indicó, junto con otros problemas, esta agitación contra el gobierno de Madrid provocó la caída del gobierno de Pi y Margall el día 18, siendo sustituido por N. Salmerón.
El movimiento cantonalista conjugó en la mayoría de las provincias donde se produjo las aspiraciones y los deseos descentralizadores con los deseos de justicia social, es decir, con los deseos revolucionarios de las masas de obreros y campesinos, sin que en la mayoría de los casos fueran unidos. Los republicanos, en su mayoría, estaban dispuestos a llevar a cabo la descentralización, pero no a costa de una revolución social imbuida por los ideales anarquistas de la masa social. Salmerón, en su intento de restablecer el orden, no tuvo más remedio que apoyarse en sectores monárquicos del ejército, como el general Martínez Campos y el general Pavía. El enfrentamiento entre el ministro Dr. Palanca y el general Pavía por llevar a cabo el asalto militar en la ciudad de Málaga y la renuncia a firmar sentencias de muerte obligaron a N. Salmerón a presentar su dimisión, el 5 de septiembre de 1873. Al día siguiente Emilio Castelar era nombrado presidente de la denominada República conservadora, ante el incremento del poder militar monárquico conservador.

El final de la República

Emilio Castelar se convirtió, por tanto, en el cuarto presidente de una república que agonizaba lentamente mientras se buscaban sistemas alternativos. El restablecimiento del orden se había convertido en la única misión del nuevo gobierno, que sólo podía mantenerse apoyado en las fuerzas militares. El ejército volvió a retomar, con mayor fuerza quizás, el protagonismo tradicional sobre el poder civil dentro de la historia general de la España contemporánea, y ello debido a la difícil situación del país con la crisis cantonal sin cerrarse, la guerra de Cuba y el peligro carlista acechando constantemente. Como consecuencia, el régimen llevó a cabo una serie de medidas acordes con la nueva situación. Por un lado, se concedió al Presidente poderes extraordinarios, mientras se disolvían a los Voluntarios de la República y se restablecía la ley de militancia Nacional de 1822, suspendiéndose las Cortes hasta enero de 1874. El giro conservador se dejó sentir, también, en la promulgación de varios decretos por los que se suspendían las garantías individuales constitucionales, la libertad de desplazamientos y la censura de prensa.
El 3 de enero de 1874 se abrieron de nuevo las Cortes, siendo Castelar derrotado en la cuestión de confianza. Al día siguiente, el general Pavía entraba en el Congreso de los diputados y disolvía, sin oposición, las Cortes Constituyentes, como así se anunció a la nación en un Manifiesto hecho público a la nación el 8 de enero de 1874. Se estableció un gobierno provisional, presidido por Serrano, que mantuvo viva, al menos de nombre, la República Española a lo largo de 1874, mientras los monárquicos concluían en Sandhurst, el 1 de diciembre de 1874, la cesión de los derechos dinásticos de Isabel II en su hijo D. Alfonso de Borbón, con Cánovas del Castillo como figura principal de la configuración del nuevo sistema conocido como Restauración.
(Véase el apartado La Primera República en el artículo Historia de España (1808-1874)).

Temas relacionados

España, Historia de (12): 1808-1874.
España, Historia de (13): 1875-1931.

Bibliografía

CATALANAS, J. L. y ECHENAGUSÍA, J.: La Primera República. Reformismo y revolución social. Madrid, 1973.
FERRANDO BADÍA, J.: Historia político-parlamentaria de la República de 1873. Madrid, 1973.
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TORRENT, R.: Dos federalismos y su pugna en España desde los orígenes de la Primera República. Barcelona, 1974.
VILAR, J.B.: El Sexenio democrático y el cantón murciano. Murcia, 1983.

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